Skip to main content

El Conocimiento

¿Por qué el conocimiento, como usted ha señalado, siempre es incorrecto? Cuando uno observa, ¿se da uno cuenta de que es uno el que está observando o sólo se da cuenta de lo que observa? ¿Está el análisis involucrado en el darse cuenta? ¿Qué es el conocimiento psicológico?

 

¿Quién espera que responda a estas preguntas: ¿el Oráculo de Delfos, el sumo sacerdote, los astrólogos, los divinos, los lectores de las hojas de té? ¿Quién espera que las responda? Puesto que ha formulado estas preguntas, podemos compartirlas juntos. No es que yo, el orador, las vaya a responder y luego usted las acepte o las rechace, y se vaya disgustado diciendo: “He desperdiciado la mañana”. Si pudiéramos investigar seriamente estas preguntas, de forma que ambos profundizáramos en el problema, entonces sería su propia respuesta, no la respuesta de alguien que responde a estas preguntas mientras usted las escucha. Cualquiera puede hablar sobre el cáncer, aunque no tenga un cáncer; pero si uno lo tiene, se involucrará en el dolor, en la ansiedad y el miedo que representa el cáncer.

¿Por qué el conocimiento siempre es incorrecto? ¿Qué es el conocimiento y qué queremos decir al afirmar: “Yo sé”? Nosotros podemos decir: “Conozco a mi esposa a mi esposo, a mi novia o a mi novio”, pero ¿realmente los conocemos? ¿Es la imagen del hecho? De manera que el saber es muy limitado. El conocimiento científico también es limitado; si bien los científicos están intentando averiguar qué hay más allá de la materia, y pese a haber acumulado una gran cantidad de información, sus descubrimientos no han llegado muy lejos. El conocimiento y la ignorancia siempre han caminado juntos; lo conocido y lo desconocido. Los científicos dicen: mediante la materia encontraremos lo que está más allá. Ahora bien, nosotros, los seres humanos, somos materia, nuestras mentes son materia, ¿por qué no investigamos eso? Como consecuencia de que la mente puede profundizar en sí misma, la posibilidad de descubrir aquello que es el origen de todas las cosas es mucho más probable.
Tener conocimiento de uno mismo también es limitado. Si deseo saber de mí mismo, puedo estudiar psicología, puedo comentarlo con psicólogos, psicoanalistas, psicoterapeutas y biólogos; pero ese conocimiento siempre será limitado. Sin embargo, si profundizo dentro de esta entidad llamada ´yo´, entonces hay una posibilidad de ir indefinidamente más allá. Esto es algo muy importante, sin lo cual la vida tiene muy poco sentido, más allá de ser un ciclo de placer y dolor, de recompensa y castigo, ya que ése es el modelo en el cual vivimos. Ese conocimiento psicológico que hemos adquirido a creado los modelos en los que estamos atrapados. Ya sea fisiológico o psicológico, el conocimiento siempre será limitado.

Cuando uno observa, ¿se da cuenta de que es uno el que está observando o sólo se da cuenta de lo que observa? ¿Está el análisis involucrado en el darse cuenta? Ahora bien, ¿qué queremos decir con ´observar´? Hay una observación visual externa, la observación de un árbol, y también una observación interna. Hay un escuchar externo, con el oído, y un escuchar interno.

Cuando observamos, ¿verdaderamente observamos o lo hacemos con la palabra? O sea, observo lo que llamamos árbol, y digo: “Es un árbol”. De modo que observo con la palabra. Por tanto, ¿podemos averiguar si es posible observar sin la palabra? Porque la palabra se ha vuelto más importante que el observar. El marido observa a su esposa, o la esposa observa a su marido, con todos los recuerdos, imágenes, sensaciones e irritaciones; nunca observa directamente.
¿Podemos observar a la persona con la cual convivimos íntimamente sin la imagen, sin símbolos y sin ideas? Quizá podamos percibir sin la palabra lo que llamamos árbol; eso es relativamente sencillo, si es que hemos profundizado en eso; pero observar a la persona con la cual convivimos, sin que intervengan los recuerdos que tenemos de esa persona no es tan fácil.

El observar con la imagen, con la memoria acumulada, no es en forma alguna estar relacionado. Eso es una relación de una imagen con otra imagen, pero nosotros llamamos a eso estar relacionado. Sin embargo, si lo examinamos cuidadosamente, veremos que no hay relación; es la idea de uno opuesta a la idea del otro.
Así pues, ¿es posible observar sin hacer una abstracción o una idea de lo que estamos observando? Precisamente, el significado del conocimiento psicológico es eso: acumular psicológicamente una gran cantidad de información acerca de mi esposa; en el que sea acertada o equivocada dependerá de mi susceptibilidad, de mi ambición, de mi codicia, de mi envidia o de mi actividad egocéntrica. Esa información impide observar realmente a la persona tal como es; yo nunca quiero relacionarme con la persona tal como es, porque tengo miedo; es mucho más cómodo tener una imagen de esa persona que verla tal como es. Así pues, mi conocimiento psicológico me impide observar limpiamente mi realidad. Ahora bien, ¿es posible liberarme de ese conocimiento psicológico? ¿puede detenerse el mecanismo que genera estas imágenes? Tengo imágenes de mi esposa, están ahí, eso un hecho irrefutable, como si tuviera una piedra atada alrededor del cuello; entonces, ¿es posible eliminarlas? ¿Es la piedra, la imagen alrededor de mi cuello, diferente del observador? ¿Es esa imagen, ese peso alrededor de mi cuello, diferente del observador que dice: “Tengo imágenes”? ¿Es el observador que dice: “Tengo imágenes, puedo liberarme de ellas”, ¿diferentes de las imágenes que observa? Por supuesto que no lo es.
Por tanto, el observador es el que genera las imágenes, quien crea estas imágenes y luego, separándose de esas imágenes, dice: “¿Qué hago con ellas?”. Así es como vivimos; ése es el modelo de nuestras acciones, ése es nuestro condicionamiento al cual nos hemos acostumbrados, de modo que lo aceptamos con toda naturalidad. Pero lo que estamos diciendo es algo por completo distinto, estamos diciendo que el observador es el observado.

Así pues, debemos investigar qué es el observador. El observador es el resultado de todas las experiencias que hemos tenido; es la información, los recuerdos, los temores, las ansiedades: es el pasado. El observador siempre vive en el pasado; aunque se modifique a sí mismo constantemente manifestándose en el presente, aun así, sigue arraigado en el pasado. Ése es el movimiento en el tiempo: el pasado modificándose en el presente y proyectándose hacia el futuro. Ésta es la fuerza o movimiento psicológico del tiempo.

Cuando observamos, lo hacemos a través de la imagen que hemos creado de esa cosa o persona. Entonces, ¿podemos observar ese objeto o esa persona sin esa imagen? Lo cual significa: ¿puede el observador no intervenir en la observación? Cuando miramos a una persona a quien conocemos muy íntimamente, inmediatamente surge la imagen; cuanto más íntimamente conocemos a la persona, más fuerte es la imagen. Por tanto, ¿es posible mirar a esa persona sin la imagen? O sea, ¿podemos mirar a esa persona sin el observador? Eso es observación pura.

¿está el análisis involucrado en el darse cuenta? Por supuesto que no. ¿Qué queremos decir con análisis y quién está analizando? Supongamos que yo me estoy analizando a mí mismo; ¿Quién es el que me analiza? ¿Es el analizador diferente de mí? Evidentemente no lo es.

Estamos eliminando la estructura misma del conflicto entre los seres humanos, el conflicto que existirá mientras haya división. La división que hay dentro de mi es la que crea la división externa. Esa división interna existe si digo que soy hindú. La identificación con la imagen de ser hindú me da seguridad; de manera que me aferro a ella, lo cual es absurdo, porque no hay seguridad en una imagen. El musulmán, el árabe, el católico y el judío hacen lo mismo. Así que siempre estamos como el perro y el gato.
Cuando, psicológicamente, el observador es el observado, no hay conflicto, porque no hay división. Veamos esto con claridad. Nuestras mentes han sido entrenadas y educadas para tener esta división; el ´yo´ lo observado son diferentes: mi ira y mis celos son distintos de mí; por tanto, debo hacer algo al respecto, debo controlarlo, reprimirlo, superarlo; debo actuar sobre ello. Pero ¿qué sucede cuando ´yo´ soy la ira y los celos? El conflicto ha terminado; la estructura se ha roto. La estructura, que es el condicionamiento de mi mente, se ha roto. Es el fin de algo y el comienzo de otra cosa. Si la estructura está rota y la lucha ha terminado, ¿Qué es lo que sucede? Una nueva fuerza, un nuevo movimiento, entra en acción.

Al observar un árbol, de inmediato interfiere la palabra árbol; en el momento en que vemos el árbol, decimos: “Hay un árbol”, o una mariposa, un ciervo, una montaña o río; la reacción es inmediata. Pero podemos observar esa reacción y, quizás, dejarla a un lado, de tal forma que sólo haya la observación del árbol, la belleza de su figura, su elegancia y su peculiaridad. Así pues, haga lo mismo con la persona con la que está viviendo con la cual tiene intimidad; observe a esa persona sin ninguna imagen. Entonces la relación es algo extraordinario.

Supongamos que una mujer no tiene ninguna imagen de su esposo; ¿Cuál es, entonces, su relación con el esposo? El esposo es violento y la mujer no lo es. Más allá de las sensaciones y de lo sexual, ¿tienen alguna relación? Es evidente que no, pero viven en la misma casa. Entonces, ¿Qué hará el esposo? Ésa es, en primer lugar, la manera más extraordinaria de vivir; quizá haya verdadero y profundo amor, porque la esposa no tiene imágenes de su marido, pero él sí tiene imágenes, ideas, acumulándolas todo el tiempo, y al estar viviendo en la misma casa, ¿Qué sucede? Ella es libre, él no lo es. Él quiere que ella tenga una imagen de él, porque está acostumbrado a eso. De modo, que existe una relación muy destructiva, hasta que ella dice: “Basta”. Ahora bien, ¿se divorciará de él o lo abandonará? O quizá, debido a que ella no tiene ninguna imagen de él, se ha generado una atmósfera completamente distinta en la casa. El esposo empieza a darse cuenta de que ella es estable, ¿Comprenden?, contrariamente a él, que siempre está cambiando. Cuando él encuentra algo que es estable, algo le sucede.

De las conversaciones con el MAESTRO espiritual:
J. KRISHNAMURTI.

dmaster

Author dmaster

More posts by dmaster

Leave a Reply